Siempre será bueno tener amigos que traspasen las fronteras tangibles con los que se pueda pasear a través del camino impredescible del pensamiento.

domingo, marzo 25, 2007

17 de marzo 2007, Noche de Jarana Yucateca

La danza siempre ha sido el arte que atrae menos mi atención, y quizá eso se deba a mi poca capacidad, y sobre todo nula disposición, para aprender a bailar. Sin embargo, el pasado sábado 17 de marzo tuve que asistir a una presentación de la danza regional conocida como la Jarana Yucateca, sin haber tenido otra opción, o digamos obligado sentimentalmente por aquella señora que se empecinó en que quería festejar así su cumpleaños, a lo cual no pude oponerme por ser ella mi madre.

El lugar elegido para dicho evento fue el Patio Jacaranda del Museo Nacional de Culturas Populares, en el centro de Coyoacán, aproximadamente a las 7 de la noche. Algo renuente a dicho espectáculo comencé a prestar mayor atención al escenario cuando se presentaba cada una de las piezas interpretadas por la Orquesta Jaranera y el Ballet Folklórico del H. Ayuntamiento de Mérida con una pequeña introducción sobre la pieza que interpretarían, con el entusiasmo y el orgullo propios de un presentador yucateco tradicionalista.

Esta música yucateca según algunos historiadores procede de los sonecitos y tonadillas españolas, otros lo asemejan al fandango y a la jota aragonesca. Lo cierto es que la Jarana hace gala de la alegría de las vaquerías, esas fiestas que hacían los vaqueros para hacer el recuento de su ganado, refleja la picardía del sureste mexicano con sus bombas yucatecas, exalta la mágica belleza de la naturaleza, se empapa de la elegancia de la tauromaquia y, por supuesto, toma influencia de los ritmos españoles. Actualmente se mantiene viva en comunidades del oriente de Yucatán como: Valladolid, Dzitnup, Cuncunul, Kaua, Chanchimilá y Chikindzonot.

La mayoría de los músicos que participan en la orquesta jaranera son campesinos, que generalmente tienen también otros oficios, con los que obtienen los recursos necesarios para comprar sus instrumentos y así mantener con vida su tradición. A pesar de sus múltiples ocupaciones laborales, los miembros de esta orquesta han tenido la oportunidad de representar a su región, a nuestro país, desde Los Àngeles hasta Beijing.

La base musical de la jarana emplea instrumentos que se utilizan en la Charanga como la trompeta, el saxofón, la tarola, el bombo, el güiro y el clarinete, a los que se agregan para darle un estilo propio el timbal, el trombón y el bajo.

Mientras disfruto de este colorido visual y auditivo se presentan ante mis ojos y en mi mente, a veces entremezcladas, imágenes diversas de la naturaleza. Un pájaro que vuela alrededor de su enamorada, aleteando armoniosamente por allá y por acá, acercando tímidamente su pico al de su compañera, haciendo figuras en el aire con sus alas. Animales salvajes como los toros representados por los cuerpos frágiles de mujeres mestizas que embisten a su torero sin lastimarlo, sin siquiera la intención de ello. Decenas de hombres y mujeres que disfrutan de una fiesta que pareciera no tener fin, jugueteando primeramente con listones multicolores, y bailando después con el cuerpo erguido manteniendo una botella de cerveza equilibrada en la cabeza, o una charola de vasos con agua que con el girar de los danzantes riega una ligera llovizna a los espectadores más cercanos.

1 Comments:

At 1:49 p. m., Blogger BETH said...

Adrian que interesante vivencia, me encanta la manera en como relatas porque uno puede obtener las imagenes de tu cabeza a travès de tus letras.

Felicitame a tu mami porfavor y cuentanos mas.

Tu amiga de toda la vida

 

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